| HISTORIA DEL CLOWN SEGUN... Segun un libro español llamado "El maravilloso mundo del Circo" PAYASOS En la era del emperador Augusto el calendario romano poseia setenta y seis dias festivos, aunque se llego a ampliar en sucesivas etapas el numero de celebraciones de este tipo, por año hasta llegar las mismas a alcanzar la suma de ciento setenta y cinco dias de asueto. Los juegos atleticos y los ludes escenicos -recreaciones teatrales- era el principal motivo de estas manifestaciones en aquel periodo. Los ludes, contra la creencia extendida, no operaban dentro del pulso de la literatura dramatica y solemne, sino que se sustentaban en representaciones cotidianas un tanto jocosas, que acogian a un publico poco refinado, interesado en una suerte de espectaculo parecido a lo que hoy llamariamos pantomima. La existencia de bufones en siglos anteriores a la era cristiana queda patente en las caravanas de comediantes y graciosos que se observaban en las plazas publicas y que divertian a los espectadores con sus chanzas y agudezas. Esta moda invadio el imperio romano y los mas acaudalados patricios la mantenian con sus aportaciones. Entre los comicos ambulantes existian bufones femeninos. CARICATOS Al iniciar el estudio de este ciclo, el escritor italiano Indro Montanelli situa ya en esta fase historica la presencia del caricato, que adquiriria mas tarde sello de tradicion, una vez asentado su trabajo de origen en acciones "ordinarias y vulgares, gesticulantes y plagadas de visages (muecas)". "Roma -dice el autor citado- tuvo sus Totó -celebre comico cinematografico contemporaneo- y Macario en Esopo y Roscio, las vedettes de aquel tiempo, que cometian extravagancias para crearse publicidad" y que "hacian delirar a los patios de butacas con sus sketches zafios y llenos de doble sentido", por los que "llegaron a ser los niños mimados de los salones aristocraticos... ganaban un monton de millones y dejaron herencias de miles de millones. En sus compañias habian tambien mujeres, las girls de la epoca, que contribuian sin recato a la obscenidad de los espectaculos". "Mientras el teatro degeneraba de tal modo en espectaculo de variedades -prosigue el escritor- el auge del circo iba cada vez mas en aumento. Carteles murales como los que hoy anuncian las peliculas anunciaban los espectaculos atleticos... El dia de la competicion multitudes de 150 a 200.000 personas se encaminaban hacia el circo Maximo luciendo pañuelos con los colores de su equipo favorito... Caballos y jinetes pertenecian a cuadras particulares... Habia que recorrer siete circuitos, o sea otros tantos kilometros, en torno a la pista eliptica... Pero los numeros mas esperados eran las luchas gladiatorias: entre animales, entre animal y hombre, entre hombres... El dia en que Tito inauguro el coliseo, Roma se quedo boquiabierta de admiracion". Y al calor de de este tipo de galas y representaciones una suerte de graciosos, a los que alude Montanelli, se extendia por los recovecos de la festividad. Y no solo hay huellas concretas y antecedentes sobre payasos, mas o menos desdibujados, en este periodo. Este tipo de personajes aparecia en los intermedios de las atelanas (representaciones teatrales) que tambien gozaban de mucha popularidad en la epoca. ORIGENES Platon, en su "Republica", lanzo invectivas contra un genero concreto de graciosos muy celebrados en las fiestas helenicas: "Aquellos que eligen por costumbre (para suscitar las risas) el imitar el mugir de las reses, el piafar de las caballerias" y otras variantes de lo que luego paso a denominarse espectaculos bufos, y de los que se conocen asimismo antecedentes en los antiguos pueblos asiticos como China o la India. Pero acaso la noticia mas remota sobre el presunto primer payaso "fijo" de la historia, se encuentre en el Tersites de Homero, personaje que divierte a los guerreros griegos en las retaguardias de las areas de combate. De cualquier modo sabemos de la existencia de los mimos de la antiguedad, que no eran otra cosa que una especie de imitadores jocosos, en las farsas festivas que se representaban entonces. Con la caida del imperio romano se desmoronaron las costumbres circenses y desaparecieron este tipo de espectaculos. Virgilio ha relatado las fiestas de Ager en las que personajes con los rostros cubiertos o maquillados improvisaban dialogos humoristicos y represenntaban costumbres populares. Estos habitos no resurgen hasta el siglo VI con la paricion de nuevos bufones, que se presentan en las plazas publicas de Francia declamando romances equivocos en latin adulterado. DISTORSIONES Los vestigios localizados en este sentido podrian extenderse hasta la evidencia de la Tamacha, tinglado comica que se realizaba en la antigua Persia en las plazas publicas. Y asi, toda una larga lista de tradiciones y empeños burlescos, hasta lograr gestar en el habito de la tarea histrionica, la que sin duda puede ser tachada como el trabajo mas cerebral, en nuestros dias, dentro del ambito del circo. Los pioneros de este arte han sido, eran en buena parte personajes contrahechos y raquiticos, a los que aprovechados mercaderes deformaban el cuerpo, cuando niños, con aparatos mecanicos (como denunciara Victor Hugo) para lucrarse luego con la venta de estos seres deformes, muy bien dotados de agudeza para dar pronta respuesta a las chanzas de los espectadores. Se dice que con el asentamiento ciclico de la pantomima, un genero a caballo de la farsa, en el que todo se sucede y se sugiere por los gestos mimicos, nace el payaso de una vez por todas. Estas representaciones empiezan a conocerse en Italia hacia la Edad Media y los primeros nombres de actores bufos de la corriente se dan en Venecia y Napoles, entre otras grandes ciudades de la peninsula italica. Los apodos de estos personajes calan enseguida en el subsconsciente popular: Arlequino, Colombina, este ya de la Comedia del Arte que tan en boga estuvo en el siglo XVII, Scarpin y Casandra, entre otros. Un tal pagliaci, de quien se cree deriva la palabra payaso, seria otro de los antecesores. Eran estos excentricos, personajes que se embardunaban el rostro y que dejaban mover su cuerpo como si este obedeciera a caprichosos hilos superiores, como en el caso de las manipuladas marionetas. Sus trajes, de fuerte colorido, acentuaban una vistosidad rayana en lo grotesco. Actuaban con gestos torpes y tanto en el andar como en el vestir recordaban al aldeano rustico y torvo, desaliñado y malicioso. Para este tipo de representaciones existian arquetipos concretos: el enano, el jiboso, el torpe, el jactancioso y el sabihondo. PRECURSORES Paolo Chinelli, uno de los pimeros representantes de la farsa del siglo XVI, influyo en la posteridad (segun suponen los los iniciados) hasta el punto de dotar de un sentido concreto a la voz de Polichinela. Los teatros ambulantes ofrecian espectaculos histrionicos para todo gusto y medida, sin olvidar no obstante que, en algunas piezas se daba una alta exigencia de calidad literaria que , eso si, contaba con muy escasos seguidores. La Comedia del Arte nacio en Italia, hacia el siglo XVI, como nuevo estilo teatral inspirado en la atelana romana y tambien eran funciones que se exhibian por plazas y calles. Los personajes eran siempre los mismo y solo variaban los argumentos. Asi nace el Pagliacci definitivo que (señalan algunos) fue creado por el boloñes Croce. Pagliacci era el bufon de Pantaleone y ambos estaban enamorados de Colombina. El espectaculo no tardo en pasar a Francia y a otros paises europeos. En las postrimerias del siglo XVII es emblema de este tipo de representaciones el Arlequin (Arlequino), que aparece ataviado con traje a rombos de colores, una especie de tricornio en la cabeza y mandolina a la bandolera, como adorno en linea debajo de las rendijas del antifaz. La indumentari de este personaje sufriria alteraciones con el paso de los tiempos: su ropaje se fue poblando de anchos botones y su tendencia a las prendas blancas y holgadas (ya sin rombos) emparento con el casquete novedoso que adornaba su cabeza. Pero a este simbolo ya empezaba a dotarsele en el siglo XVIII con el nombre tambien "reciente" de Pierrot, otro enamorado de la ya clasica Colombina. FIESTAS Las sugerencias que a escala artistica han difundido estos perturbadores del arte escenico, han sido notables. La historia les encuentra en actuaciones en solitario, en parejas o trios, y hasta en grupos muy numerosos en los que el papel de graciosos se lo disputaban unos a otros en la escena, en la que a su vez se realizaban los mayore absurdos y arriesgadas cabriolas. Este tipo de fiestas jocosas crecen a la sombra de la actividad de personajes que subvencionan a las compañias bufas para asegurarse momentos de solaz y esparcimiento. Y esto, desde tiempos inmemoriales, pues se poseen antecedentes de la antigua civilazion egipcia, en los que aparecen personajes rodeados de fausto, a quienes acompañan seres grotescos y deformes que estan representados en posturas festivas y hasta humillantes. Son estos, antecesores de los bufones medievales que distraen a los grandes señores a cambio de las migajas que se les ofrecen tras la celebracion de los banquetes. El auditorio de estos humoristas antiguos estaba compuesto principalmente por señores feudales, monarcas, cortesanos de toda laya y hasta clerigos bien situados entre los favores de las respectivas castas oligarquicas. En Inglaterra y Alemania la respuesta a los Polichinela y Arlequin se conocia en los clowns y los hans-wurst, respectivamente. Alguno de estos bufones es favorecido con galardones que le hacen remontar su primaria y servil circunstancia artistica, pasando a convertirse en criados palaciegos fijos con rango oficial. Existe una larga lista de burlescos de oficio recreados a lo largo de la historia, de aceptarse los testimonios expresados en este sentido por escritorios y cronistas. El autor Alejandro Dumas cita al "payaso" Chicot (de la corte de Enrique II), y en el "Banquete de los siete sabios" de Plutarco, el papel que juega Esopo no es otro que el de mantenedor del aspecto jocoso de la ceremonia. Toda esta cohorte de graciosos oficia a escala historica como grupo de precursores de los modernos clowns. Hasta el instrumento musical, gremializado mas tarde por los payasos modernos, se encuentra en manos de los primeros de los que tenemos noticia. Ocurre que los instrumentos se suplen o se renuevan y que los nombres de las personas que los ejecutan tambien varian con el tiempo, aunque sean inalterables los cometidos de unos y otros : divertir. PAYASOS MODERNOS Entre los siglos XVI y XVIII Pierrot sufre alteraciones y pasa de ostentar una personalidad jocosa a interpretar una seriedad acusada, aunque satirica y zumbona. El maquillaje de su blanco de su tez es reflejo, en principio, de su natural bondad e inocencia. Y justo en el siglo XVIII declina la Comedia del Arte. Pierrot es presentado entonces como un romantico enamorado de la luna, olvidada ya para siempre Colombina. De hecho, todos estos personajes murieron con la aparicion del circo moderno. En el mundillo profesional existe la creencia que los iniciados consideran irrebatible: ningun payaso que se precie de serlo puede renunciar a manifestarse en algun momento como buen y preciado musico. Provocar la hilaridad con la musica es harto dificil si se desconocen las posibilidades tecnicas que os ofrecen cada uno de los instrumentos clasicos de la carpa, como la concertina, el acordeon o la trompeta, y por ello es necesario poseer una acentuada maestria en el manejo de los mismos. Y esta es quiza (la de la musica) una de las ayudas exogenas concedidas ya en calidad de habito a los payasos, cuyo trabajo (se le advierte desde siempre) ha de basarse en la limpieza y la ingenuidad, ya que acaso se pretenda borrar por tradicion de mansedumbre, esa vision o recuerdo un tanto procaz de los maestros de la risa de la antiguedad. Es decir, al payaso de nuestros dias (y acaso se le resten por ello posibilidades escenicas) se le exige un buen tono moral de interpretacion; es algo asi como si los canones burgueses pretendiesen imponer tambien sus leyes en el terreno del humor, al que se le ha querido enmaquetar o confinar en el termino "sano". GRIMALDI Se tiene noticia de que en pleno siglo XVIII los payasos ingleses presentan asiduamente fiestas de humor "blanco" y numeros de animales en los que utilizaban cerdos, perros, loros y papagayos. Se sugiere que el primer payaso del circo moderno, con estatuto, pasaria a ser Giussepe Grimaldi (de ascendencia italiana) de quien se decia que era "demasiado comico", segun Tristan Remy, que en su obra "Los Clowns" le alza con el titulo. Grimaldi a quien todas las antologias del circo consideran como el gran pionero de la especialidad, fue mimo, saltador y comico en el recinto ecuestre de Saddler's Wells. El gran prosista Carlos Dickens llego a escribir su biografia. El payaso entonces lo era casi todo el circo. Los ejercicios multiples que protagonizaban se entrelazaban con los numeros comicos y producian una variante divertida. Y asi, tras el consabido saludo: "¡Como estan ustedes!", que otro escritor (Edmundo Goncourt) definia hace ahora 100 años como la frase sacramental de los payasos, existe toda una larga retahila de modalidades y nombres interpolados en ella dentro del campo de la risa. Los legendarios John y William Price, tras el indiscutible Grimaldi, renovaron el genro donoso institucionalizado en el circo moderno, la musica, como exponente de adobo de las carcajadas. El payaso Medrano, otra de las figuras señeras de esta disciplina, muere en el año 1912 entre aplausos e hilaridades recreadas por el mismo, en un circo parisiense que llevaba su nombre y en el que a menudo nuestro hombre interpretaba diversa piezas musicales. CLOWNS Y AUGUSTOS Ya se habia instalado en la pista (definitivamente) el payaso evolucionado, astuto, de la cara blanqueada -el clown- vestido con un traje rutilante adornado de lentejuelas, y su compañero el bufon, maquillado grotescamente y ataviado con ropas burdas -el Augusto-. Y se sucede en la historiografia del binomio eterno, un copioso desfile de nombres consagrados en una y otra especialidad: Antonet, el clown mas completo de la historia, forma pareja con Grock, otro genio de la risa circense, y ambos alcanzan la categoria de inmortales en la cronica del espectro que nos ocupa. La familia de lonas errantes, posee como cualquier otra disciplina sus favoritos, y a ellos se agarra la leyenda para dotar a esta atraccion de antecedentes consabidos. Y nace la epopeya, la gesta de los clowns (termino este de origen ingles) que define al payaso de cara blanca, al personaje enharinado que se opone al Augusto -el payaso bobo de la nariz roja- que es el que acaba frustrado por el ingenio tambien un tanto estolido de su compañero en pista. Acaso en la pareja de payasos haya contenidauna filosofia clara de oposicion entre dos tipos humanos eternos: el soñador y el pragmatico, aunque en ocasiones no se sepa bien donde acaba uno y empieza el otro, como ocurre con los bufos de las obras de Shakespeare o con el Quijano y el Sancho Panza cervantinos. A partir de 1826 las exhibiciones que brindan los payasos se adentran en nuevas modalidades. Una especie de Arlequin desfigurado se convierte en el gracioso por naturaleza, y otro personaje -el clown- es una especie de Pierrot conspicuo. Habran nacido el tonto y el listo, el payaso de la pedanteria infantil y el del ceño fruncido que (quizas por eso) utiliza cejas circunflejas. PAREJAS Y es preciso ilustrar hasta aqui, y tambien a partir de ahora, un resquicio de presuncion para todo cuando se intuya. El circo, de ahi una de las claves de su grandeza, no posee documentacion sistematizada que nos permita discernir de un modo acertado todo el poso de su trayectoria. Disponemos de antecedentes, de sugerencias, que en ocasiones superan y deslindan, eso si, los simples parecidos de la anecdota, y que quieren adentrarse en paralelismos y posibles evidencias que parecen adquirar carta de tesis. O sea, ni de los payasos ni del payaso como tal sabemos demasiado. Se tiene noticia, claro esta, de que Franconi utilizaba en su circo, tras el adoctrinamiento de Astley, personaje grotescos que provocaban la hilaridad del publico. Y desde entonces hasta hoy, los valores que el payaso aportara al espectaculo circense quedan plasmados en la indudable hondura que su presencia da a la tradicion de la cartelera. No se conoce en nuestros dias un espectaculo sin excentricos de este tipo, a pesar de que pueden imaginarse (y de hecho se dan) funciones concretas en las que brillan por su ausencia el trapecista o el numero de fieras. De las parejas de payasos falta decir que acaso cristalizasen por la necesidad de dialogo, porque el clown precisara de un oponente, y de ahi tal vez nacio el tonto, considerado ahora como el elemento principal de la pareja, aunque los especialistas y gentes de circo conceden tal vez mas importancia al trabajo del clown que al del Augusto, y consideran al primero como el autentico payaso. EVOLUCION Desde los origenes del circo, sin embargo, parece obvio que el payaso haya estado presente en todas y cada una de las referencias mas remota de su historia. Las etapas sucesivas por las que ha ido pasando este tipo de espectaculo hasta gestar en lo que hoy se cuece bajo las carpas, no han hecho otra cosa que ir corregiendo y lustrando la calidad de las actuaciones de estos primitivos chocarreros. El payaso, esto parece incuestionable, empezo como figura de relleno, como figura de segunda categoria, y paso de señuelo de entretenimiento a ser ente esencial de la razon circense, como demostraron en su dia los antiguos clowns españoles Goro y Pujol, al igual que el agusto Chicharito. Una de las hipotesis abiertas sobre el sentido de la palabra "clown" es que proviene del vocablo "clod", que significa aldeano. Parece que los primeros payasos de circo utilizaban grotescas vestiduras de la usanza campesina -parangon existente entre nuestro paleto sanchopanzesco medieval de escenario- y que provocaban parodias por medios simples con el fin de arrancar el regocijo evidente de los espectadores. La cabriola y el volatin, el salto y la acrobacia, se supeditaron a la larga a la conversacion, y todavia hoy existen escuelas de payasos mudos o charlatanes, segun la tradicion exigida por determinados publicos. Del grotesco ropaje del augusto al vestuario mas elegante del clown, reina un abismo, aunque existen payasos que actuna en solitario y que utilizn un atuendo dificil de encajar en cualquiera de estas dos facetas. De cualquier modo, el clown (como en el caso de Richard, en Inglaterra) es el gracioso que las casas reales antiguas y modernas prefieren para sus fiestas chuscas. AGUDEZAS Continuara... |